Diario de la luz
Christchurch, Islam, Musulmanes

#YoSoyMusulman

Bismillahi Ar-Rahmani Ar-Rahim

بسم الله الرحمن الرحيم

En el nombre de Allah,
el Más Clemente,
el Más Misericordioso.

Hoy como otros tantos es un día triste, un día en el que los secuaces del Saytan, han golpeado a la humanidad, han golpeado a nuestra Ummah, segando la vida de aquellos que estaban en la oración del viernes, en Christchurch, Nueva Zelanda.

Un dia triste como cuando otro esbirro del Saytan, otro demente aleccionado por los mismos esbirros, golpea en París, en Madrid, en Barcelona, en Aleppo, en El Cairo, en Kabul, en Singapur, o en Bamako.

Un día triste, como cuando los esbirros del Saytan golpean al pueblo palestino, asesinando a niños, mujeres, jóvenes, periodistas, médicos.

Un día triste, porque es la prueba, que detrás  de todo demente que empuña un arma, explota una bomba, dispara desde la lejanía un bala a un civil, o lanza bombas contra la población civil, están los mismos elementos: los servidores del Saytan, los adoradores de Lucifer, que tras las estupida argucia de revestir su movimiento de cuestión étnica y religiosa, unos pocos, dominan el mundo en el que vivimos.

Un dia triste para los musulmanes, como son tristes los días en los que el terror golpea en en París, en Madrid, en Barcelona, en Aleppo, en El Cairo, en Kabul, en Singapur, o en Bamako.

Hoy, no se recordado, ni ocupará muchos minutos, ni se le llamara, 11S, 13M, 3J, … Tampoco es muy importante, pues cada día del mes, de cada mes, de cada año, desde que los esbirros del Saytan comenzaron a desplegar su guerra sucia por lo ancho y largo de nuestro mundo, el 99% de las víctimas de un ataque terrorista es musulmán,.

Todavía hoy, hay gente que cree que aquellos que cometen los actos en el nombre un Dios, ya sea esta llamado Allah, Yaveh, Dios o No-Dios, son realmente creyentes. Se niega la gente a creer que unos pocos, en su agenda por destruir el mundo y dominarlo, a su libre antojo y los dictados de la Bestia, son los que están tras todo acto de terror.

Ellos financian, se infiltran, adoctrinan, crean, cuidan, de todos los grupúsculos más violentos y dañinos que la sociedad moderna a creado.

Ellos, son los destructores de su propia religión, los artífices de la destrucción de la familia, los manipuladores de la sociedad, los arquitectos del mal que azota a la humanidad.

  • Dueños de la banca que extorsiona a los países, a los gobiernos, a los pueblos.
  • Dueños de los canales de distribución alimentaria.
  • Dueños de los medios de comunicación, de la industria del entretenimiento.
  • Dueños de la pornografia mundial.
  • Líderes de las redes de órganos obtenidos de personas vivas.

Y es tan grave, que hoy, millones de personas en el mundo, que se dicen, demócratas, cultas, tolerantes, no han dicho ni mu. Hoy no #YoSoyMusulman como hastag. En su contra, unos aplauden, otros se rasgan las vestiduras, otros miran a otro lado, y otros te hablan de que la religión, todas son malas.

Hoy, como en París, Barcelona, Madrid, Londres, El Cairo, Alepo, Damasco, Gaza, Trípoli, y cientos de sitios más, la humanidad ha muerto.

Por eso, hoy le pido a mis hermanos en Allah, con lágrimas en los ojos, y el corazón pungido de dolor, que nos unos todos en la intención de hacer dua, por nuestra Ummah, por la humanidad, por los judíos, por los cristianos, por los creyentes y no creyentes.

Pedir en nuestras súplicas, por la liberación de la humanidad de esa lacra que nos azota, liberarnos de todos esos seres luciferinos, adoradores del Saytan, que corrompen la tierra.

Pedir en nuestras súplicas, que nos dé fuerza para cumplir con nuestro Din, levantar orgullosos la cabeza y enfrentarnos a nuestros problemas, con la dignidad y la certeza que nuestra creencia nos otorga. Sin caer en la redes, de esos que también han corrompido nuestra religión.

Oh Señor, Tú Eres, As Salam, (La Paz), Al Mumin (el Dispensador de la seguridad), Al Aziz (El Todopoderoso), Al Mutakabir (El Supremo), Al Gafar (El que Perdona), Al Adel (El Justo), Al Karim (El generoso), Aquel que tiene los 99 nombres más hermosos, eleva a los más alto a aquellos que han muerto en el Camino de Allah, dulcifica el dolor de sus familias,  y protege a nuestra Ummah de aquellos que quieren nuestro desvío.

Oh Señor, Todo Poderoso, Sentado en el Trono Majestuoso, Tú que eres el Protector, El Que da la vida y El que la quita, ayuda a nuestra Ummah a caminar por la senda justa, a ser el ejemplo en estos tiempos convulsos, a convertirnos en el referente de un mundo lleno de corruptores.

«Por esto les decretamos a los hijos de Israel que quien matara a alguien, sin ser a cambio de otro o por haber corrompido en la tierra, sería como haber matado a la humanidad entera. Y quien lo salvara, sería como haber salvado a la humanidad entera. Y así fue como les llegaron Nuestros mensajeros con las pruebas claras y sin embargo, después, y a pesar de esto, muchos de ellos se excedieron en la tierra.»

Quran, Al Maeda (La mesa servida), 5:32