Diario de la luz

La mujer y el Yumu’ah

El otro día publicaron en webislam un artículo de Alicia I. Costa, titulado Orar hacia la `Kaaba´, una mirada a la geografía “sagrada” del Islam cuyo contenido original esta en  transoxiana.org.

Me llamo poderosamente la atención una de esas líneas, tan misóginas, y que además son utilizadas tanto por los detractores del Islam, como por algunos Islamistas que siguen esa línea. Sutil, pero lo justo para dar ese toque misógino, que tanto daño hace cuando se lee por quien quiere leer mal el mensaje.

“El musulmán no sólo ora en privado, debe realizar además la oración del mediodía del día viernes (en árabe: yaum al-yumu´at, “día de reunión”) en compañía de su congregación en la mezquita. Esta prescripción es de carácter obligatorio para los hombres y permitida pero no recomendada para las mujeres.“

Exposición personal.

Tratado de Derecho Islámico (Fiqh) sobre la Oración del Viernes (Salat Al-Yumu’ah)
Fecha 18, Diciembre 2008
Muhammad ibn Ibrahim Al-Tuwaijri
Traducción: Muhammad Isa García

El veredicto legal de la oración del Yumu‘ah

  1. La oración del Yumu‘ah consta de dos Raka‘at. Es una oración obligación para todo musulmán, hombre, consciente, que haya alcanzado la pubertad, libre y residente. La asistencia a la oración del Yumu‘ah no es obligatoria para la mujer, el enfermo, el menor o el viajero; sin embargo, es válido para cualquiera de ellos que asista. Si el viajero está haciendo una pausa en su viaje y escucha el Adhán para la oración del Yumu‘ah tiene la obligación de asistir.
  2. La oración del Yumu‘ah toma el lugar de la oración del Dhuhr; por lo tanto, no es permitido que alguien lo rece después de haber rezado oración del Yumu‘ah. Es obligatorio asistir a oración del Yumu‘ah, pues quien no asiste a la misma tres veces por negligencia, Aláh sella su corazón.

En referencia también podemos aportar lo siguiente:

La mujer están eximida de asistir a la oración de Yamâ’ah (Yuma’ah) en la mezquita, pero nada ni nadie puede prohibirlas el participar en ella, con la condición de no vestir de forma ostentosa o perfumarse para no llamar la atención. Las primeras mujeres musulmanas solían rezar en la mezquita detrás del profeta Muhammad (La paz y la bendición de Allah estén con él)

Dichos del profeta (hadith)

“Comencé la oración con la intención de hacerla prolongada, pero entonces escuché a un niño llorando, así que acorté mi oración, pues conocía el apremio que estaba padeciendo la madre debido al llanto.”
(Al Bujâri y Muslim) Ver Sharh As Sunnah, 3/410, Kitâb as salâh, Bâb at tajfîf li amrin iahduz.

No impidáis a vuestras mujeres ir a la mezquita, aunque sus hogares son preferibles para ellas.
Abû Dâûd, 1/221, Kitâb as salâh, Bâb ma yâ’a fi jurûy an nisâ’ ila al masyid; Ahmad, 2/76. Es un Hasan li gairihi.

“Una de las esposas de ‘Umar acostumbraba a rezar el fayr y el ‘ishâ’ en congregación, en la mezquita. En cierta ocasión le fue preguntado: ‘¿Por qué vas a la mezquita cuando sabes que a ‘Umar le desagrada y es un hombre celoso?’ Dijo ella: ‘¿Qué es lo que lo detiene de prohibirme hacerlo?’ Él respondió: ‘Las palabras del Mensajero de Allah: “No impidáis a las siervas de Allah asistir a las mezquitas de Allah“.
Fath Al Bâri’, 2/382, Kitâb al yumu‘ah, bâb al idhn li an nisâ’ bi al jurûy ila al masâyid.

“No memoricé (la Sûrah) Qâf, Por el Glorioso Corán…’, de otro que no fuese el propio Profeta , ya que él la recitaba desde el mímbar todos los viernes, cuando impartía el sermón al pueblo.”
Hadith Sahîh Muslim, 6/162, Kitâb al yumu‘ah, Bâb tahiiah al masyid ua al imâm iajtub.

“Yo aprendí (la Sûrah) ‘Qâf, Por el Glorioso Corán…’ del propio Profeta , cuando la recitaba todos los viernes desde el mimbar.”
Sahîh Muslim, 6/160, Kitâb al yumu‘ah, Bâb jutbah al hâyah

“Quien vaya a la yamâ‘ah, sea hombre o mujer, tiene que tomar un baño primero.”
Este Hadîz narrado por ‘Abdullah Ibn ‘Umar, está registrado por Abû ‘Auânah, Ibn Juzaimah e Ibn Hibbân en sus Sahîh; ver también Fath Al Bâri’, 2/357, Kitâb al yumu‘ah, Bâb fadl al gusl iaum al yumu‘ah.

Y podemos seguir con muchos más. Lo lamentable es que la misoginia de algunos pueblos árabes, algunas sectas de corte radical que todos conocemos, la falta de cultura en otros muchos, desvía la atención de las enseñanzas, en las que el concepto de la liberación de acudir a la mezquita para las mujeres, con el fin de liberarlas de la ya pesada carga de los deberes familiares, y que su atención les haría imposible cumplimentar con el acudir a la mezquita, producto de la infinita y manganima sabiduría de Allah, (subhana watalah), se halla transformado, en una tácita suerte de prohibición, que algunos expresan con frases como la del artículo, y que desafortunadamente son agarradas por los machistas y misóginos.

El propio concepto de la mezquita, y aun mas del Yumu’ah, y de las enseñanzas del Noble Corán si como de nuestro amado profeta, no pueden ir en la línea indicada.

Cualquier afirmación de que no es permitido, de que no es aconsejable, o similar, para la mujer acudir ya sea al Yumu’ah, o a la mezquita, es una falsedad.