Diario de la luz

Mi primera duda, mi primer encuentro: la masturbación (istimná)

Vivo en un momento complicado de mi vida, donde emergen en mi dos mundos totalmente opuestos, confrontados por mis nuevas creencias, y los conocimientos que voy adquiriendo para la practica de las mismas.

Quiero esto decir, que uno no es musulmán de golpe sino que va conformándose en base al conocimiento y este se dificulta por la variedad de opiniones respecto de algunos temas.

En el que nos ocupa, ayer tuve una reflexión sobre esta cuestión y volví a observar una vez más, la impronta de una sociedad machista que a través del sexo busca la doblegación de la mujer y del hombre respecto de ciertas cuestiones.

Una de las cosas que más me fastidia es que sobre la base religiosa, algunos, muy poco pero extendidos en Internet, médicos y científicos musulmanes, hacen aseveraciones que están totalmente en contra de la inmensa mayoría científica, y en algunos casos con verdaderas barbaridades. Algunos sitios Web, hacen incluso referencias a estudios sicológicos ya caducos, de sicólogos y terapeutas no musulmanes, sobre los que apoyan sus propias tesis, en uso interesado del conocimiento humano, de comparativas entre bases científicas y pasajes de El Corán, que son cuando menos increíbles.

En el caso de la masturbación el tema es alucinante. Se puede llegar a leer, que “la masturbación” puede producir en el individuo problemas graves sicológicos. Así que con una extraña sensación comencé mi búsqueda, siempre desde la base racional, de que la masturbación es, científicamente un acto normal, y en muchos casos la panacea a la tensión sexual que el individuo padece al margen de otras consideraciones sobre su utilidad terapéutica, para mejorar mi Fiqh o conocimiento profundo.

La base jurídica sobre la cual se asienta la cuestión de la masturbación como acto haraam son varias:

“Los guardias que sus órganos sexuales, salvo con sus cónyuges o personas a quienes su derecho a poseer manos, para (con respecto a ellos) que se encuentren en sin culpa.” (Al-Mu’mun: 5-7).

¿Bienaventurados los creyentes,…que custodian sus partes pudendas, salvo de sus esposas…, mientras quienes desean más allá de eso (en la satisfacción sexual), ésos son los que violan la ley.” (Corán, 23:5-6).

“Por cierto que triunfarán los creyentes…que se preserven de cometer adulterio o fornicación, y sólo cohabiten con sus esposas…. pues ello no es censurable.” (23:5-7)

A partir de aquí, las distintas escuelas plantean el tema desde la más absoluta reprobación, incluida junto a la ayuda de especialistas médicos que afirman categóricamente que la masturbación es mala para el ser humano, hasta otras que en un estado de norma fronteriza quedan entre lo que es una transgresión que no llega a la categoría de Zina (Adulterio) e incluso aceptable dentro de ciertos supuestos, de acuerdo a uno de los principios de la Sharia, el de la necesidad, que otorga cierta modificación de lo prohibido en situaciones en que la confrontación de la cuestión religiosa exista con varios elementos que afectan al individuo.

“Necesidad que se juzga en función de las circunstancias que lo justifiquen”

De la primera, decir que me ha molestado mucho, por no decir muchísimo, la utilización pseudo científica, de afirmar cosas como esta: “La masturbación produce perdida de visión, dolores de espalda, impotencia y esterilidad”.

Oh por favor señores doctores, no sirvan de base científica a clérigos o estudiosos de El Corán, que viven en un mundo que no corresponde a la realidad científica, ni promuevan el miedo en los fieles que buscan un raciocinio en sus creencias.

En otros casos, he llegado a leer la fatua de un supuesto islamista moderado, que declaraba que “la masturbación masculina no es problema alguno, pero en el caso de la mujer es haraam”. Esto es ya el colmo del uso machista.

Bien, no es fácil la cuestión

  1. La interpretación de la sura es cuando menos muy restrictiva, como muchas veces ocurre con ciertos pasajes de El Corán, cuya interpretación casuística a lo largo de los 1429 años de mundo islámico, es amplia y temporal.
  2. La masturbación, es una actividad hoy en día fisiológicamente recomendada en muchas situaciones para liberar la tensión sexual del individuo. No existe evidencia alguna, en miles de estudios, respecto de su interferencia como causa o medio, para problemas ni sicológicos ni fisiológicos.
  3. La base sobre la que descansa la actividad sexual del hombre y de la mujer, es la del matrimonio, que debe realizarse cuanto antes, Sin embargo, esto es un hándicap en muchas situaciones, como por ejemplo la que tengo yo, donde un gobierno y sus acólitos funcionarios, necesitan de 4 a 12 meses, para determinar si puedo o no casarme con una mujer extranjera, en un país extranjero, pese a estar divorciado.
  4. El uso de la masturbación como método de liberación de la tensión, dolorosa, dañina, que hombres y mujeres padecen cuando su actividad sexual es nula o inexistente, es un mal menor como cuestión religiosomoral, que los propios pensamientos o acciones encaminadas a tener actividad sexual fuera del matrimonio (Zina o adulterio)
  5. El uso terapéutico aceptado y reconocido por la comunidad científica, de la masturbación como medio personal para determinados problemas de tipo sexual. En el caso de las mujeres, la anorgasmia, enfermedad que afecta a casi el 50% de la población femenina con mayor incidencia en el mundo musulmán, tiene como base el uso de terapias sexual focalizadas, entre las que se encuentra la masturbación, como medio a que la mujer se conozca. No debo olvidar decir que de las motivaciones o orígenes de esta enfermedad, esta la propia cuestión religiosa, que en manos de ciertas sociedades, machistas, retrogradas, conculcan una formación sexual, incorrecta, que conculca en la mujer peligrosos pensamientos que son la raíz del problema “Miedo a convertirse en una prostituta, el placer es malo, mi pareja me va  a ver como una cualquiera,…” En el caso del hombre, se utiliza para aquellos que padecen eyaculación precoz, un problema que lleva a muchos hombres y sus parejas, a terminar viviendo el acto sexual como un verdadero castigo. En ambos casos, las respectivas parejas, sufren, unas veces en silencio y otras a viva voz, una actividad sexual, que les lleva a un estado sicológico, terrible, que no es bueno para ninguno de ellos.

No es la única cuestión que me planteo y que supone cierto freno a mi conocimiento, ni será el último, pues se que el camino que se ha trazado en mi vida, conllevará momentos de confrontación que me llevarán, a la búsqueda del conocimiento, y sobre todo del equilibrio entre lo que en mi interior subyace, de lo que siento, de lo que esta en mi interior, y de lo que una vez más veo como actos de hombres en torno a creencias, que muchos denominamos, religión y muy distinto a las creencias o sentimientos hacia Dios.

Dejo aquí este post, que seguro me tragaré algún que otro comentario, y que en este caso, sólo pido, la cordura y el respeto necesarios, para poder dialogar y versas sobre el mismo, pues como ya dije, la base de muchas cosas, incluidas el entendimiento del Islam, esta en el conocimiento, y este se adquiere, de la visión de diferentes puntos de vista.