Diario de la luz

Hasta ayer no me habia dado cuenta

De lo fascistas e hipocritas que somos en Europa. De la gravedad del Tratado de Schengen en cuanto a la hipocresía sobre la cual tenemos montado nuestro sistema de valores, nuestra sociedad.

Cualquiera de los hippies, yuppies, y malhechores de nuestra Comunidad Economica Europea, puede viajar libremente, entre los estados miembros, delinquir,  hacer lo que que le venga en gana, e incluso viajar a otros estados pertenecientes a eso que llamamos el “primer mundo”.

Mi futura esposa, para poder viajar a España, como es marroquí, me piden, lo que dejo más abajo en un PDF, que no es otro que el Modelo de Solicitud de Expedición de Carta de Invitación, que deriva de la Orden Presidencial (gracias Z.P. por tu socialismo de pastel, por tu izquierda social, por tu neoliberalismo camuflado de buenas palabras, hipócritas miradas) Pre/1283/2007, de 10 de mayo.

Ya no solo me lo poenen difícil para obtener el famoso Certificado de Capacidad Matrimonial, sino que ponen difícil que ella venga a cumplimentar lo que la propia ley exige para dicho certificado. Ah… claro podemos usar la via del testigo, y la tramitación copular, con unos consulados que atienden el telefono nunca, pese a tener un alargado horario de 2 horas dos dias a la semana, y otro presncial de unas pocas horas. Un proceso de meses, eterno.

Todo para no vivir nunca más en este país, que de siempre, me jodio.
Yo solo queiro vivir en mi Tiznit, a orillas del Atlantico, a la puerta del Sahara, junto a la mujer que amo. No quiero nada de mis derechos sociales de este puñetero país, ni yo ni ella. Tenemos brazos, tenemos fuerza, tenemos corazon. No necesitamos nada, y menos de algo que no conozco aun, pues cuando me puse malo, tenia medico privado, cuando pedi justicia no se me dio, cuando pedi ayuda, se me nego.

Papeles, papeles,… casi tengo ganas de ser un sin papeles. Ahora me doy cuenta de lo hipocritas que somos. Les damos trabajo por cuatro duros, les metemos en las casa más viejas alquiladas por precios abusivos, les hacemos trabajar sin seguridad, en condiciones lamentables, les insultamos, les marginamos.

Y encima les llamamos ilegales.

Que poca moralidad tenemos, y que poca tienen algunos, que dicen ser de izquierdas y son mas fachas, que Hitler.