Diario de la luz

Salam aleykum – La paz este contigo

Es mi primer mensaje para este nuevo blog, al que he llamado diario de la luz.

Algunos pensarán que se trata de misticismo, probablemente pasajero, otros que ya me dieron la espalda, adujeron necesidad emocional. Pero nada más lejos de mi verdad, del sentimiento que me embarga cada día, al sentir, la espiritualidad que me confiere, ser y sentirme musulmán.

Quiero dejar atrás, aquello que me hizo prisionero, de los malos pensamientos, del odio, del rencor. Aquello que me hizo vagar por el mundo, sin una guía espiritual, sin un soporte personal.
No pretendo desde este blog, dar la sensación de que trato de convencer a nadie, ni tan siquiera de que trate de convencerme a mi mismo. Simple y llanamente, hablo y hablare como siempre, de lo que siento, de lo que vivo, de lo que llena mi corazón.

Sin embargo, aprovechare también, para dejar constancia, de cuan equivocados estamos los occidentales, los no musulmanes, de la amplitud y distancia que separa nuestra perspectiva de la verdadera realidad del Islam.

Cada día cuando hablo con amigos, con conocidos que se enteran de mi conversión (mala definición inexistente en el Islam por cuanto uno no se convierte, sino que regresa) sobre aspectos del Islam, que no son sino tópicos dañinos, lanzados en parte por culpa de intereses geopolíticos y religiosos, y otra parte por las acciones de aquellos que se hacen llamar musulmanes, pero sin embargo no siguen los dictados de su propia religión.

Para mi, es momento de afrontar, mi camino, el verdadero camino, al menos para mi, dejando atrás, cuanto de mal hay en mi interior, para conmigo mismo, para con otros. De pedir perdón, sinceramente, desde lo más profundo de mi corazón, a quienes por las razones que fueren, hiciera daño en el pasado. De vivir una vida, el resto de la que me quede, por la senda que Allah (s.w.t.) nos enseña, y que nos trasmitió, a através de el profeta Mohamed (s.a.w.), junto a mi futura mujer, Aicha, con quien me desposaré el próximo 25 de julio.

Inchallah

Seguramente, aquellos que fueron lectores de mi anterior blog, no pasen de este primer post, ya que poco o nada tendrá que ver, con la salvedad, de que seguiré escribiendo sobre aquello cuanto siento, pero seguramente no habrá palabras de rencor, ni formas exabruptas.

A los que vengan, a los que opinen, les doy la bienvenida, como reza el título del post. A los que me ofendan o traten de ofender aquello que siento, simplemente les dejare pasar, y en mi habrá un recuerdo para ellos en mi oraciones.

السلام عليكم ورحمة الله تعالى وبركاته
Salam aleikum wa rahmatullah wa barakatu

Que la paz, la misericordia y la bendición de Dios (s.a.t.), estén contigo

الله أكبر
Allahu akbar
Dios es grande